ESENCIA
martes, 30 de septiembre de 2025
MI RINCÓN
miércoles, 16 de julio de 2025
16 DE JULIO DE 2025. SEGUNDO AÑO SIN LA VIRGEN DEL CARMEN
domingo, 8 de junio de 2025
NOCHE DE ROMERÍA. EL NIÑO DE LA VIRGEN DE LA VEGA
viernes, 6 de junio de 2025
ATARDECER EN PIEDRAHÍTA
Piedrahíta es una niña coqueta, que los brazos de una vieja dama, sobre su falda de granito, sueña historias, mientras el río Piñuelas entona una nana, y el sol pone sobre su frente, un beso encarnado de buenas noches.
La villa se adormece escuchando un juramento, que todas las tardes alzan al cielo un grupo de caballeros, contemplando, consternados, como en un otero se alza una pira de madera, otero del que la niña ha olvidado su nombre, pero que todas las noches interrumpe su sueño, el grito de aquellos mártires que en la pira murieron..
El sueño de Piedrahíta es protegido por una atalaya, que mientras el sol tiñe de sangre la tarde, narra viejas historias de nobles y caballeros, que hace, demasiado tiempo, galoparon por ls polvorientos caminos del Valle.
Velando el duermevela de Piedrahíta, un candil se ha encendido en un gótica ventana del Castillo episcopal de Bonilla de la Sierra, en la que el Tostado, contemplando como el sol se pierde en su lecho encarnado, escribe una nana para dormir a la villa.
Piedrahíta bosteza, al escuchar la voz de bronce de los cencerros, que en la Vega, la Cosa o el Berrocal; anuncian la inminente llegada de la noche; buscando un lecho de heno donde pasar esta hora.
La Villa sonríe, mientras sueña, con un atardecer de verano, viendo como la Virgen, preocupada, tras el Niño, que sueña con la llegada de un atardecer de septiembre, y corre con paso indeciso hacía el camino. Mientras Goya, Palencia mezclan en su paleta colores para pintar en el lienzo de la tarde el más bello atardecer que ofrendar pueda Piedrahíta a su Madre, cuando llegue esa tarde de septiembre.
La paz del atardecer es sobresaltada por los alaridos de un joven que sostiene sobre sus piernas el cadáver desmembrado de una mujer, su amada, junto al Malecón del versallesco jardín de los Duques de Alba.
El eco del alarido, se transforma en crotoreo, al pasar por una torre en ruinas, que perdió hasta el reloj que la daba nombre. Un crotoreo que se convierte en mano y llama a los cristales de la puerta de un balcón, que abre un solitario maestro. asombrado al comprobar como otro año, uno más, la cigüeña ha regresado a su nido.
Cigüeña que desde su torre ve, como en el jardín, una tarde más, juegan los niños. Alza la vista a la parte alta del Jardín, allá donde ha enmudecido el cantar de la casa de las aguas, y ve entrar, envuelto en su capa, pasando por el puente de las azucenas, un nuevo poeta, que pasea entre altos árboles, que han convertido sus troncos en promesas de amores juveniles, que no sobrevivieron a un verano o una primavera. El poeta oyendo las risas de los niños, añora otra risa, la risa de aquella duquesa, que soñaba escuchando una partitura interpretada al piano por su esposo, recién llegada de la tan lejana Europa; una lejana tarde verano.
La luz encarnada del atardecer ilumina la vieja capilla, ahora en ruinas, del Monasterio de Santo Domingo, donde Piedrahíta sueña un sepulcro, sobre el que descansa olvidada una espada de madera; que empuñara, como tantos días un niño, que soñaba ser el más grande soldado del reino de España.
La sombra de la noche, poco a poco penetra en el corazón de la Villa, por el Arco Callejo, al que han olvidado cerrar. Las noche llama a las aldabas de las puerta, susurrando los miradores la nana que el Piñuela canta, mientras Piedrahíta duerme, otra nueva noche, sobre la falda de Peñanegra.
viernes, 2 de mayo de 2025
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sábado, 7 de septiembre de 2024
SUBIDA DE LA VIRGEN DE LA VEGA
viernes, 6 de septiembre de 2024
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Por si me queda mucho o poco tiempo, por si suena la música y me requiere, la vieja dama, el baile prometido; para esa hora, para ese m...
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